
Un hombre con traje, representando una posición de poder, llega en un vehículo a un campo de cultivo para encontrarse con Mateo. Con una actitud persuasiva, el hombre de traje insiste en que Mateo firme un acuerdo, argumentando que hacerlo le permitirá recibir dinero y evitar más problemas.
Un segundo hombre, que también viste camisa blanca, se une a la conversación para presionar a Mateo, instándolo a firmar el documento rápidamente y asegurándole que es la mejor decisión que puede tomar antes de perderlo todo. Mateo, visiblemente afectado y con la ropa sucia de trabajo, escucha las propuestas mientras sostiene los papeles sobre el cofre del vehículo, hasta que finalmente muestra una pequeña bolsa de plástico que contiene una pieza rota de una tarjeta o documento, dejando abierta la resolución de este tenso encuentro.